Getsemaní era un huerto de olivos a los pies del monte de los Olivos, al otro lado del valle de Cedrón, frente a Jerusalén.
Su nombre viene del arameo gat shemane, “prensa de aceite”, señal de que allí había un lagar para extraer aceite de los olivos de la región.
Fue en ese huerto donde Jesús vivió las horas más angustiosas de su vida terrenal, la noche en que fue traicionado y apresado.
Llevó consigo a Pedro, Jacobo y Juan, se apartó un poco y oró solo, pidiendo al Padre que, si era posible, alejara de él la copa de sufrimiento que se acercaba.
Aun ante la angustia, Jesús se entregó a la voluntad del Padre, un ejemplo de obediencia que antecedió a la cruz.
Mientras aún oraba, Judas Iscariote llegó con una multitud armada y lo entregó con un beso. Allí mismo los soldados apresaron a Jesús, y los discípulos huyeron.
