Ilírico era una región administrada por los romanos en la costa este del mar Adriático, habitada originalmente por el pueblo ilirio. Cubría parte de lo que hoy son los territorios de Croacia, Bosnia y Herzegovina, Montenegro y Albania.
La Biblia menciona el Ilírico una sola vez, en la carta de Pablo a los romanos. Al relatar su obra misionera, dice haber predicado el evangelio desde Jerusalén y sus alrededores hasta el Ilírico.
El texto no registra que Pablo haya predicado dentro del propio Ilírico. La mención marca más bien el alcance geográfico de su trabajo, desde la capital espiritual del judaísmo hasta los confines occidentales del mundo conocido por él.
Aun esa breve referencia revela el impulso misionero de Pablo. Él medía su llamado por la extensión del territorio aún sin el evangelio, no por la comodidad.
