Gomorra fue una de las ciudades de la llanura del Jordán, junto a Sodoma, Adma, Zeboím y Bela. La región era descrita como bien irrigada, como el jardín del Señor, antes de su destrucción (Génesis 13:10).
Lot eligió establecerse en esa llanura fértil, cerca de Sodoma. El texto bíblico ya adelanta que los habitantes de allí eran extremadamente perversos y pecadores contra el Señor.
Gomorra aparece por primera vez como reino independiente en la guerra registrada en Génesis 14. Su rey, Birsa, fue derrotado por una coalición de reyes del oriente.
El papel más marcado de Gomorra en la Biblia es su destrucción, junto con Sodoma, por fuego y azufre venidos del cielo. Fue un juicio directo de Dios contra el pecado de las dos ciudades.
Desde entonces, Sodoma y Gomorra se convirtieron, en toda la Escritura, en el ejemplo máximo del juicio de Dios sobre la maldad humana y una advertencia sobre las consecuencias del pecado.
