Timna fue una ciudad situada en la frontera entre el territorio de Judá y el de Dan, en la transición entre las colinas de Judea y la llanura donde vivían los filisteos.
La Biblia menciona Timna por primera vez en la historia de Judá y Tamar, en el libro de Génesis. Fue hacia allá que Judá viajó para trasquilar sus ovejas, un viaje que reabrió una historia familiar sin resolver.
Después de la conquista de Canaán, Timna aparece en la lista de las ciudades que marcaban la frontera entre Judá y Dan.
Su episodio más conocido es la historia de Sansón. Fue en Timna donde él se enamoró de una mujer filistea, en contra de la voluntad de sus padres, y allí comenzaron los conflictos que lo llevarían a enfrentar al pueblo filisteo durante años.
Siglos después, en el reinado de Acaz, Timna fue tomada por los filisteos, señal del debilitamiento de Judá frente a sus enemigos.
La historia de este lugar de frontera muestra cómo Dios puede actuar incluso en medio de decisiones humanas complicadas, cumpliendo sus propósitos a través de personas imperfectas.
