Ur fue una de las grandes ciudades de la antigua Sumeria, situada a orillas del río Éufrates, en el sur de Mesopotamia. Ya era un centro urbano próspero y milenario cuando la familia de Taré vivía allí, mucho antes de que naciera Abraham.
Allí murió Harán, hermano de Abraham, todavía en vida de su padre Taré. Ur era también un importante centro de culto al dios luna, en una cultura politeísta y urbana bien establecida.
Fue de Ur de los caldeos que Dios llamó a Abraham para dejar su tierra natal, sus parientes y la casa de su padre, rumbo a una tierra que aún le sería mostrada. Taré llevó a la familia, incluyendo a Abraham, Sarai y su nieto Lot, y partieron en dirección a Canaán.
Salir de Ur significaba abandonar seguridad, parentesco y dioses conocidos para confiar solo en la palabra del Señor. Por eso Ur marca el primer paso visible de la historia de fe que recorre toda la Biblia.
La identificación tradicional ubica a Ur en las ruinas de Tell el-Muqayyar, en el sur del actual Irak, con base en excavaciones arqueológicas del siglo veinte. Algunos estudiosos señalan la posibilidad de una ubicación más al norte de Mesopotamia, pero la identificación en el sur es la más aceptada.
