Todo dolor demasiado grande para explicarse con palabras ya le ha arrancado a alguien una oración incluso antes que una frase. Así fue con Thomas A. Dorsey: un pianista de blues que, en el fondo del duelo, escribió la canción que se convertiría en consuelo para millones alrededor del mundo.
Thomas Andrew Dorsey nació el 1 de julio de 1899, en Villa Rica, Georgia, hijo de un predicador bautista itinerante y de una organista de iglesia. Aún niño, se mudó con la familia a Atlanta y, después, a Chicago, donde estudió música y conoció la escena del blues.
Bajo el nombre artístico Georgia Tom, acompañó a la cantante Ma Rainey y, junto al guitarrista Tampa Red, grabó decenas de canciones de blues, entre ellas el gran éxito comercial “It’s Tight Like That”, de 1928. Vivía entonces dividido entre los escenarios nocturnos y la fe aprendida en la infancia.
Dos crisis nerviosas, en 1920 y en 1926, lo llevaron cerca de la desesperación, incluyendo pensamientos de suicidio, mientras intentaba conciliar la carrera de músico secular con el llamado que sentía hacia la música sacra. Por años, se resistió a abandonar del todo el blues, que sostenía a su familia.
En agosto de 1932, mientras viajaba por trabajo, recibió la noticia de que su esposa, Nettie, había muerto en el parto, seguida poco después por el hijo recién nacido. En el dolor de aquella semana, compuso “Take My Hand, Precious Lord”, uniendo la melodía sufrida del blues a una súplica cristiana por socorro.
A partir de ese duelo, se dedicó a la música sacra y ayudó a fundar la convención que reuniría coros gospel afroamericanos por todo el país, moldeando el formato que la música de la iglesia negra asumiría en las décadas siguientes. Esta fusión entre blues e himnos enfrentó resistencia de parte del clero más tradicional, que veía como profano el nuevo estilo, y el propio Dorsey solía decir que ya lo habían expulsado de algunas de las mejores iglesias del país por causa de ello.
Fue también director musical de la Iglesia Bautista Pilgrim, en Chicago, por décadas, y mentor de la joven Mahalia Jackson, que se convertiría en la voz más conocida del gospel en el mundo. A lo largo de su vida, compuso cerca de mil canciones sacras.
“Take My Hand, Precious Lord” fue traducida a más de 40 idiomas y cantada en funerales, cultos y vigilias en casi todos los continentes. Dorsey murió en Chicago en 1993, a los 93 años, tras años de declive causados por la enfermedad de Alzheimer, dejando un género entero nacido del encuentro entre el dolor humano y la fe.