Aimee Elizabeth Kennedy nació en una granja cerca de Ingersoll, en Ontario, Canadá, hija de un agricultor metodista y de una oficial del Ejército de Salvación. Desde niña acompañó a su madre en cultos al aire libre y en trabajos con los pobres, experiencia que marcaría su futura vocación como predicadora.
A los diecisiete años, se convirtió bajo la predicación del evangelista pentecostal Robert Semple, con quien se casó en 1908. La pareja partió como misionera a China en 1910, pero Robert murió de malaria pocos meses después, en Hong Kong. Viuda y embarazada, Aimee dio a luz a su hija Roberta sola, al otro lado del mundo.
De vuelta en los Estados Unidos, se casó con Harold McPherson e intentó, sin éxito, vivir como esposa y madre convencional. El llamado a predicar habló más fuerte: dejó el matrimonio y comenzó a viajar por el país en cultos de sanidad y evangelización, de ciudad en ciudad, en un viejo automóvil que llamaba el auto del evangelio.
En 1922, en una campaña en Oakland, California, bautizó su mensaje como Evangelio Cuadrangular, a partir de la visión de Ezequiel de los cuatro seres vivientes: Jesús Salvador, Bautizador en el Espíritu Santo, Sanador y Rey que viene. El 1 de enero de 1923, dedicó el Angelus Temple, en Los Ángeles, templo para más de cinco mil personas.
Pionera en el uso de los medios, fundó en 1924 la emisora de radio KFSG y se convirtió en una de las primeras mujeres de los Estados Unidos en predicar regularmente por las ondas. En el mismo complejo abrió un instituto bíblico que formaría a miles de pastores y misioneros, además de un servicio social que alimentó y vistió a multitudes durante la Gran Depresión.
En mayo de 1926 desapareció en una playa cerca de Los Ángeles y fue dada por ahogada; semanas después reapareció en el desierto de Arizona alegando secuestro y tortura. El caso terminó sin condena, pero jamás fue del todo esclarecido, y la sospecha de una infidelidad manchó su reputación por el resto de su vida.
Los años siguientes trajeron nuevas caídas públicas: un tercer matrimonio conflictivo, que terminó en divorcio tras procesos judiciales bochornosos, y disputas amargas por el control de la iglesia, incluidos rompimientos temporales con su propia madre y su hija, también líderes del movimiento.
Murió en Oakland, en 1944, por una sobredosis accidental de sedantes, a los cincuenta y tres años. A pesar de los fallos y los escándalos que marcaron su trayectoria, dejó una denominación hoy presente en decenas de países y un modelo de predicación en masa que influyó en generaciones de evangelistas después de ella.