William Franklin Graham Jr. nació el 7 de noviembre de 1918, en una granja lechera cerca de Charlotte, Carolina del Norte, hijo de una familia presbiteriana de granjeros. Era un adolescente inquieto, más interesado en el béisbol que en la religión.
Días antes de cumplir 16 años, el 1 de noviembre de 1934, se convirtió en una serie de cultos del evangelista Mordecai Ham en Charlotte. La decisión marcó el rumbo de su vida: dedicarse por entero a la predicación del evangelio.
Se graduó en antropología por Wheaton College en 1943 y, ese mismo año, se casó con Ruth Bell, hija de misioneros presbiterianos en China. Ruth sería su compañera de ministerio durante 64 años.
En 1949, una cruzada de tres semanas bajo una carpa en Los Ángeles se extendió a ocho, después de que celebridades locales anunciaran su conversión. Bautizada como “catedral de lona”, lanzó a Graham al escenario nacional.
Fundó la Billy Graham Evangelistic Association en 1950 y comenzó a predicar en estadios repletos en decenas de países, por radio en el programa Hour of Decision y, después, por televisión. Fundó también la revista Christianity Today, en 1956.
En la década de 1950, en plena segregación racial en el sur de Estados Unidos, retiró personalmente las cuerdas que separaban al público blanco del negro en sus cruzadas, a partir de Chattanooga, en 1953. Aun así, llegó a pedirle públicamente a Martin Luther King Jr. que “pisara el freno” en la campaña de Birmingham, en 1963, y criticó la desobediencia civil de la marcha de Selma, en 1965. Décadas después, en 2005, reconoció el error: dijo lamentar no haber caminado junto a King en Selma.
En 1974, convocó el Congreso de Lausana sobre Evangelización Mundial, que reunió a casi 2.700 líderes e invitados de más de 150 países y dio origen al Pacto de Lausana, uno de los documentos más influyentes de la cooperación misionera evangélica. Él mismo consideró este el legado más significativo de su vida.
Su cercanía con el poder también dejó sombras: grabaciones divulgadas en 2002 revelaron comentarios antisemitas hechos en una conversación privada con el presidente Nixon, en 1972. Graham reconoció el error públicamente y pidió perdón. Murió el 21 de febrero de 2018, en Montreat, a los 99 años.