Reinhard Bonnke nació en Königsberg, en Prusia Oriental, el 19 de abril de 1940, hijo de un oficial del ejército alemán. Siendo aún niño, entregó su vida a Cristo a los nueve años y, poco después, sintió el llamado interior de servir como misionero en el continente africano.
Se formó en el Bible College of Wales, en Swansea, donde quedó marcado por la vida de oración del director Samuel Rees Howells. En 1964 se casó con Anni Suelze; juntos pastorearon una pequeña iglesia en Alemania antes de partir hacia África, en 1967.
La pareja se estableció en el pequeño reino de Lesoto. Allí, Bonnke relató haber escuchado, durante noches sucesivas, una convicción que resumiría toda su vida: “África será salva.” Esa certeza lo llevaría, años después, a organizar cruzadas evangelísticas al aire libre a escala continental.
En 1974 fundó Christ for all Nations, organización que fue la sede de sus cruzadas, primero en Johannesburgo y, a partir de 1986, en Fráncfort. Multitudes cada vez mayores comenzaron a reunirse bajo carpas y a cielo abierto para escuchar su predicación bíblica directa.
En 1984, la mayor carpa móvil jamás construida, con 34 mil asientos, fue destruida por una tormenta horas antes de una cruzada en Nigeria. El equipo decidió predicar al aire libre de todos modos, y el público superó las 100 mil personas, episodio que se convirtió en símbolo de su tenacidad.
No todo en su trayectoria estuvo exento de tensión. En 1991, su visita a Kano, ciudad nigeriana de mayoría musulmana, coincidió con disturbios religiosos entre musulmanes y cristianos que dejaron varios muertos, en medio de tensiones por declaraciones suyas reiteradas sobre el islam. El gobernador del estado lo eximió de culpa formal, pero el episodio lo mantuvo alejado del país por casi una década, con visados negados por las autoridades nigerianas.
Otro episodio grave marcó 1999, en Benin City, también en Nigeria: una multitud estimada en cientos de miles de personas se aglomeró en la apertura de una cruzada, y una estampida al acercarse al escenario dejó dieciséis personas muertas y muchas heridas. La organización de Bonnke atribuyó la tragedia a la falta de control de la multitud por parte de las autoridades locales.
Las cifras de conversiones que su ministerio difundía también fueron cuestionadas por observadores a lo largo de los años: las decenas de millones de “decisiones por Cristo” registradas en tarjetas durante las cruzadas no siempre correspondían, según los críticos, a conversiones realmente duraderas, una tensión recurrente en las evaluaciones del modelo de evangelismo masivo que él ayudó a consolidar.
A partir de 1986, sus Conferencias de Fuego reunieron a decenas de miles de pastores y líderes africanos para capacitación en evangelismo, ampliando su impacto mucho más allá de las cruzadas masivas. En 2000, una sola serie de cultos en Lagos reunió multitudes récord a lo largo de varios días.
En 2009, designó a Daniel Kolenda como su sucesor al frente de Christ for all Nations, y predicó su última cruzada internacional en Lagos, en 2017. Murió en 2019, en Florida, dejando un legado de predicación transcultural que aún inspira a evangelistas en toda África.